Xhelazz, DJ zaragozano al que acabo de descubrir gracias al CD de marzo de Rockdelux, me ha tocado. No es mi género favorito, aunque cada vez me sorprendo más disfrutando de esta poesía del día a día clavada sobre ritmos repetitivos pero tremendamente adictivos. Esta canción, además de poesía, es pura inteligencia y sensibilidad. Escucha, descúbrete en esta multitud de vidas...
SOLO SON VIDAS
María se muere de cáncer,
Pablo fumó su primer cigarro ayer.
Alicia jamás va a volver,
nunca lo superó Javier.
Eduardo borracho llega a casa,
Olga corre a esconderse con Diana.
Laura por fín ha sido mamá.
Raúl desaparece del mapa,
Sara vomita para no engordar.
Manuel come los restos que en la basura deja Clara.
A Marcos lo han vuelto a encarcelar,
Carmen grita libertad.
Fernando tiene miedo,
Moises sigue llorando en silencio.
Rebeca se abrocha el cinturón de seguridad,
Nacho ya no puede levantarse de la silla
a abrazar a Soledad.
Rosa y Ángel desean una hija,
así nació Silvia.
Nuria se acostó virgen,
madre se despertó Patricia.
Alfredo cuela en España a Gladielo y sín papeles.
Paco rechaza inmigración pero elige a Joandra en burdeles.
A Inés no le gusta que le toquen,
Sofía cobra por ello.
Jorge no lo haría,
Iván paga por tocar a Consuelo.
Pedro está enfermo y se muere,
Carlos quiere y no puede.
Sergio está fuerte,
Marta sueña con que la quieren,
Isabel con que la dejen,
Ramón no lo comprende.
No es un golpe contra el armario
lo que lleva en la cara Irene.
Víctor no se aclara,
Verónica besa a Alba,
Natalia no llega a fín de mes,
Juan y Elena trabajan y pagan los estudios de Andrés.
Pascual ya es viejo, nota que se va.
Ana acaba de llegar al mundo
y ya ha enamorado a Adrián.
Míriam echa de menos a Alan,
Cristina se muda con Paula.
A Eva conocidos le sobran,
a Carol amigos le faltan.
Rubén es feliz con Arancha,
Ricardo abandona a Charo,
Sonia su corazón ya ha ocupado.
David y Esther discuten a diario,
son Merche y Santiago quien más lo sufren
y callados en su cuarto.
Álvaro se ha escapado,
lo buscan Oliver y Lucía.
Bárbara aún llora su pérdida,
pero qué más da, si sólo son vidas…
Sólo son vidas,
te has parado a pensar qué parecidas son la tuya y la mía?
sólo son vidas.
Alberto a las séis entra en fábrica,
a las diez sale Marina.
Andrea olvida fichar
a Belén no le pagan lo que a Germán.
Mónica enseña el puesto nuevo a Pilar.
Aunque Héctor se oponga,
Oscar despide a Fermín,
se tiene que marchar.
Agustín no llena la nevera,
tiene hambre Nerea.
Jose trae esperanzas
Alfonso desilusiona a César.
Luis da puñetazos,
Elías está sangrando,
Raquel a la ambulancia ha avisado.
Beatriz pregunta qué está pasando.
Jesús no sabe qué hacer en el futuro,
aprueba oposiciones Arturo.
Rocío se maquilla para quitarse edad,
Vanesa maquillada parece más mayor,
así Tomás en la discoteca no pide el carné al entrar.
Enrique vende pastillas a Alejandro,
Dadi las ha adulterado,
Teresa las ha tomado,
un tembleque raro siente Juanjo.
Gustavo recuerda la sonrisa de Carla,
el mejor grafiti de Antonio
es el pintado en memoria de Tamara.
Darío entrevista a Roberto,
Tania cruza los dedos.
Emilio tiene talento,
Noelia no confía en Diego.
Macarena odia las fronteras,
Aurelio siente los colores de la bandera.
Joaquín y Blanca reniegan de su tierra,
Hugo gasta en bingos la paga.
Begoña acusa a Adriana.
Victoria roba a Cristin,
Aurora vigila a Adam.
Felipe se obsesiona con Ángela.
Dentro de un mes se casa Lorena,
para Rosana su matrimonio es una condena.
Almudena visita la tumba de Rafa,
Ángeles abraza a Susana.
Fidel seca las lágrimas de Yolanda.
El sexo para Federico es delito,
para Ismael deleite, sobretodo con Maite.
Nicolás afiló a Jaime.
Alex y Sandra se ven a escondidas,
Adolfo compra con regalos el amor de Sabrina.
Bruno respeta a Virginia.
Miguel fue el único que no visitó a Leticia.
Mario ya no entiende nada,
pero qué más da, si sólo son vidas...
Sólo son vidas,
te has parado a pensar qué parecidas son la tuya y la mía?
sólo son vidas.
Desde abril de 2005, con cambios de nombre, con etapas de intensa publicación y otras de silencio que nunca ha sido definitivo. Pensamientos, música, cine, literatura... Un blog, lo que solían ser los blogs personales. Ante todo, un espacio de expresión.
11 de marzo de 2008
10 de marzo de 2008
¿Y si...?
Empezaré señalando mi satisfacción por la victoria socialista de ayer (debida sobre todo a mi rechazo visceral al PP más que a mi entusiasmo por el PSOE), empañada sin embargo por la tristeza que me dio la caída libre de mi admirada y votada IU. Por curiosidad, y gracias a una herramienta encontrada en el blog de Vicente Navarro, he comprobado cuál habría sido la asignación de escaños si las Elecciones Generales fueran a circunscripción única; es decir, si la ley actual no estuviera hecha para satisfacer a los partidos regionalistas y nacionalistas.
Haciendo click en la imagen inferior, comprobaremos que UPyD y, sobre todo, IU, salen enormemente perjudicados por esta ley que, a mi parecer, tuvo mucho sentido en la Transición pero que treinta años después ha dejado de tenerlo. IU contaría con catorce escaños, siete veces más que ayer, mientras que UPyD (dicho sea de paso, nada santos de mi devoción aunque perfectamente respetables) tendría cuatro, el cuadruple. Dependiendo del mínimo porcentaje exigido podrían entrar más o menos partidos en el parlamento, aunque la asignación al resto solo cambiaría un escaño arriba o abajo. Lo más importante es que PSOE e IU sumarían mayoría absoluta o virtualmente equivalente a absoluta, qué idílico.

Pero, quién lo sospecharía, los que curiosamente saldrían perjudicados no serían los partidos regionalistas y nacionalistas. No, ellos se quedan igual. Los que más tienen que perder serían..., lo adivinaste: PSOE Y PP. No es comparable porcentualmente a lo que ganarían IU y UPyD, ¿pero quién quiere renunciar a unos cuantos escaños? ¿Y cómo cambiar una ley de tanto calado sin que se pongan de acuerdo entre los dos? Ciencia ficción.
Una trampa más de esta democracia.
Haciendo click en la imagen inferior, comprobaremos que UPyD y, sobre todo, IU, salen enormemente perjudicados por esta ley que, a mi parecer, tuvo mucho sentido en la Transición pero que treinta años después ha dejado de tenerlo. IU contaría con catorce escaños, siete veces más que ayer, mientras que UPyD (dicho sea de paso, nada santos de mi devoción aunque perfectamente respetables) tendría cuatro, el cuadruple. Dependiendo del mínimo porcentaje exigido podrían entrar más o menos partidos en el parlamento, aunque la asignación al resto solo cambiaría un escaño arriba o abajo. Lo más importante es que PSOE e IU sumarían mayoría absoluta o virtualmente equivalente a absoluta, qué idílico.

Pero, quién lo sospecharía, los que curiosamente saldrían perjudicados no serían los partidos regionalistas y nacionalistas. No, ellos se quedan igual. Los que más tienen que perder serían..., lo adivinaste: PSOE Y PP. No es comparable porcentualmente a lo que ganarían IU y UPyD, ¿pero quién quiere renunciar a unos cuantos escaños? ¿Y cómo cambiar una ley de tanto calado sin que se pongan de acuerdo entre los dos? Ciencia ficción.
Una trampa más de esta democracia.
Luz silenciosa
Plano de la noche, de nubes como algodón deshilachado contra el cielo oscuro. La cámara se desplaza acariciando el alba, se mueve de lo alto hacia el horizonte mientras amanece. Todo es lento, o mejor dicho, todo fluye en un tiempo perfectamente natural aunque tan lejos de los parámetros cinematográficos predominantes. Al final sale el sol, vierte su luz sobre la tierra y el Hombre, hace renacer en el nuevo día sus sufrimientos, su eterno dolor. Acto seguido contemplamos una casa en calma, sus habitantes, una familia cristiana en aparente armonía, la armonía que nace de la fe. No hay electrodomésticos, todo es a la antigua usanza, tanto que podríamos creer que se trata de hace unos cuantos siglos. Pero no. Es México, es el siglo XXI, aunque comprobaremos que el Hombre sigue padeciendo por lo mismo: el conflicto entre la realidad y el deseo como asentara para siempre el poeta.
Tras el desayuno apacible, idéntico a tantos otros desayunos, lo primero que escuchamos del protagonista, Johan, es un te quiero dirigido a su mujer, y solo ese te quiero pronunciado en ese preciso momento nos hace adivinar el grueso de la historia que vendrá. Y de aquí, poco a poco, esta se desarrolla en secuencias que rompen el tiempo y a la vez lo amalgaman en una unidad coherente, otro tiempo, el de esta película que es Cine, Cine donde cada movimiento, cada encuadre, es un acto de amor hacia el paisaje, hacia los actores, actores que dan vida -y nunca mejor dicho- a personajes torturados por el amor, por la religión, por los errores del pasado que les han conducido al presente. "Luz silenciosa" remite a Dreyer (por mucho más que su final), a Ophuls, a Bergman, a todos esos genios del séptimo arte que supieron enseñar a través del objetivo las entrañas de sus personajes, nuestras entrañas. Sin miedo al silencio, con las palabras justas, dejando que las imágenes griten la rabia, el desconsuelo, la pasión. Y cuando hay palabras, a menudo sirven para oontraponerse a las imágenes y desvelar lo que late. Y ahí resuenan verdades, como que el desamor nos desvincula del mundo, nos lo hace ajeno. O, frase que se me clavó en la memoria: "La paz es más fuerte que el amor".
El final de la historia, imposible de exponer toda su belleza, simboliza que la muerte no mata el recuerdo, que los muertos siguen viviendo, que la ausencia es demasiadas veces la más persistente de las presencias. Es un final tan delicado como ese beso en los labios entre dos mujeres separadas por el abismo entre la vida y la muerte, por el hombre al que aman, y que -como en el cuento- obra el milagro. Metáfora sobre metáfora, de resultado sobrecogedor y rubricado con un plano-secuencia simétrico del inicial mostrando en esta ocasión el ocaso. Acaba la película, y los imposibles siempre lo fueron y lo serán.
"Luz silenciosa", sí. Luz silenciosa.
3 de marzo de 2008
Eres
Te siento mucho más cuando no hablas, cuando no respondes, cuando haces como si no estuvieran en juego cosas tan importantes. Te veo, te veo como aquel último día cuando te distinguí en la distancia viniendo hacia mí que te esperaba en aquella esquina. Me susurras todo el rato, me acompañas cuando canturreo sin parar esa canción de Aute. Te palpo en el tacto cuando me acuesto, cuando me levanto, y mi cuerpo desnudo anhela recibirte porque eres mi hombre. Te huelo, León, te huelo a veces por las calles, entre la multitud. Y, también, te saboreo en sueños.
Eres, amor mío. En cada acto, cada puñalada del recuerdo.
Eres, amor mío. En cada acto, cada puñalada del recuerdo.
2 de marzo de 2008
...
No parece posible, la mente los registra pero es incapaz de vincular los pedazos de vida separados por solo unas horas, unos días. Quito, yo como un alumno más de tus clases, viviendo la experiencia de verte actuar -y nunca mejor dicho- en lo que dominas y desata tu pasión. Madrid, un anónimo más en la Gran Vía, una cara de Hopper más tras el cristal de mi café favorito. Allá, un rollo de película girando a toda velocidad, una película que acabará como Casablanca pero sin un lugar que pueda quedarnos a los dos. Acá, un sueño en el que me ocurren todo tipo de casualidades, encuentros fortuitos que son puertas a lo conocido y lo desconocido, a los deseos que me recorren. Jamás me vi tan humano, tan insoportablemente leve, jamás fui tan consciente de que todas las marionetas tienen que cortar sus cuerdas y echar a andar, tú una marioneta, yo otra, nuestro amor la más triste de las marionetas. Muchas veces me faltó vehemencia, tal vez ahora me sobre. No puedo evitarlo, no quiero. Eres el hombre más bueno del mundo. Eres el hombre que me ama. Eres el hombre que me rescató de mis miedos. Nos separan once horas de avión, unos cuántos miles de kilómetros. Nos separa que somos homosexuales, que no crecimos al ritmo de los otros, que a los treinta y pico tenemos otras fijaciones, otras necesiades. Llegará la primavera, amor mío, aquí donde hay estaciones, y todo lo que revivirá me recordará a lo nuestro en la esperanza de que también reviva. Aquella noche, cuando me llevaste a esa playa donde el mundo perdía su horizonte, me bañé en un océano que era un monstruo descomunal, oscuro, y quise habitar para siempre esa escena, congelar la película de mis últimos días en Ecuador en ese preciso lugar, en ese mismo instante. La vida, la muerte, la grandeza de amar a esa persona, tú, que dormía a menos de cien metros mientras yo desafiaba al monstruo, se me revelaron con una vividez que no era de este mundo. Ahora el océano no está, no están las montañas, no están las laderas al otro lado del parabrisas. No está tu mano al alcance de la mía, no estás dentro de mí cuando resbalo en otras sábanas, cuando mi mente se pierde en evocaciones tan cercanas y -grietas de la contigüidad- tan lejanas. Y nuestro contacto, qué decir de su histerismo, nuestra incapacidad para transmitir, para escuchar. Duele en la misma medida que dolería la nada. No sabemos, no podemos. y eso hace más amargo el sabor de la ausencia. Porque la ausencia tiene sabor, olor, tacto. La ausencia aúlla en la multitud y en el silencio, se deja ver en la luz y en el vacío. La ausencia excita todos los sentidos, los dirige, los obliga a capturar la ciudad para capturar el rastro del otro, ese rastro que perseguimos sabiendo que no nos llevará a otro lugar que una vasta llanura arrasada por la lluvia, gritando un nombre como Leólo gritaba el nombre de aquella muchacha, enloqueciendo a fuerza de nostalgia por esa belleza perdida.
Lo bello y lo triste, amor.
Lo bello y lo triste, amor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

