6 de septiembre de 2007

Fernando Martín Godoy



Para empezar, aunque sea junto a una de sus obras, una foto de Fernando. ¿Por qué? La razón es evidente cuando se le conoce, y creo que él se reirá con su característica inocencia cuando sepa por estas líneas que si el artista me emociona, la persona me desarma por completo. Y no, no es que sea paisano mío (que también), es que es de los seres más bellos que he conocido nunca. No es raro que haya entrado en mi vida por León, para nada.

Si he de hablar de su arte, que para eso es un PINTOR, nada añado a lo ya dicho sobre él si señalo que forma y luz son las herramientas maestras mediante las que Fernando Martín Godoy expresa esas sensaciones puntuales, intensas, que le ponen el vello de punta ante unos coches aparcados, una calle ensombrecida por moles de cemento o un rostro. En concreto, sus retratos revelan esa última abstracción que Fernando realiza de quien retrata (la abstracción que le hace quererle o amarle) de manera que el espectador conoce al artista, al modelo y, sobre todo, la naturaleza del afecto que los une. Más aún: esto no solo se aplica a sus retratos, sino también a esos coches en batería o esa calle semioscurecida que sus ojos contemplan como contemplarían el rostro de un amigo o un amante.

El viernes 21 de septiembre, a las 20:00, Fernando inaugura su exposición "Humo" en la galería Utopia Parkway (c/ Reina, 11). Dado que nuestra relación ha nacido y crecido en las últimas semanas al hilo de su generosa colaboración en la novela que ando escribiendo, he tenido el privilegio de observar el proceso de creación en su propio estudio. Puedo afirmar que es lo mejor que jamás ha pintado, y Fernando lo sabe. Eso sí, su humildad (sincerísima, y qué raro es eso...) le impide demostrarlo.

Creo que está a punto de dar un salto, le veo al final del impulso dudando entre lanzarse o no a la otra orilla.

Ocurre que Fernando es una de esas raras excepciones en que su calidad humana sí le hace ser un gran artista.

Por lo que intuyo, cada vez es mejor persona. Sacad vuestras conclusiones entre calada y calada de "Humo".


3 de septiembre de 2007

Madrid - Quito

Ya León lo anunció en su blog: nos vamos a Quito. No podría haber un lugar más metafóricamente atinado para nosotros que una ciudad en la mitad del mundo. Ambos estamos haciendo girar la bisagra entre la primera parte de nuestra vida y la segunda, un antes que es ahora y un después que nos espera a miles de kilómetros de aquí.

Nos despedimos de Madrid formando parte del grupo de personas que llevará "La Voz Humana" de Jean Cocteau al Teatro de las Aguas a finales de este mes (los detalles los puedes ver en este enlace). En lo que me toca, además de una gran responsabilidad ha sido un placer traducir esta obra, trasladar al castellano la catarata de sutilezas que la convierten en maestra. Se lo debo a León, como tantas otras cosas.

Si todo va bien, la función del día 29 no contará ya con nuestra presencia. Aterrizaremos en torno al momento en que la excepcional Esther Olmeda reciba la última ovación. Ojalá pueda recibir muchas más en Quito, es una de nuestras ambiciones, pero no dejéis de dársela los que acudáis ese día o cualquier otro de los cinco restantes.

Seguro que os sale de dentro, muy de dentro.


P.S. No suelo dejar el link en las fotos, es una manía que tengo, pero esta panorámica de Quito -aunque apenas le haga justicia- merece ser contemplada con detalle. Hace ya días que la convertí en mi salvapantallas...

28 de agosto de 2007

The Stone Roses: I Wanna Be Adored

Versión expresionista de The Smiths reducida a un solo grito, mantra para que los Morrissey del mundo dejen de consumirse en su autoconmiseración.

No tengo que vender mi alma. Quiero ser adorado. Debo ser adorado.

Yo, anulado, primera adolescencia...

The Stone Roses, clímax de su carrera, 1989...

13 de agosto de 2007

Canciondeamor

Eres un pilas... Antes de aquella noche de agosto, por las pocas veces que nos habíamos visto intuías muchas cosas de mí, incluso más de las que habrías preferido. Sabía que te gustaba, pero -y aún hoy me enternece mucho- te atenazaba una timidez que a menudo yo tomaba como aburrimiento o incomodidad. Finalmente me arriesgué: aquella noche no subí a tu casa para ver tu corto, lo que quería era saber cómo podía ser una intimidad entre los dos. A ti te pilló por sorpresa mi beso, aquellas palabras en tu oído, y a mí me derritió tu incredulidad, tu torpe intento de posponer lo que tanto deseabas.

Luego, cuando el sofá se nos quedó pequeño, pusiste música. Y si digo que eres un pilas es porque me fuiste a poner los Cure, el Mixed Up. No sé cómo adivinaste que así me empezabas a enamorar pero fueron esas remezclas de sus grandes temas la banda sonora de nuestro primer encuentro, la primera desnudez compartida, y disfrutábamos más de lo que habíamos imaginado, ya hacíamos bromas como aquel "Amooooor...", y cuando sonó Lovesong no dudé en tararearte la letra mientras me abandonaba a una ensoñación que no podía tener palabras más precisas aunque entonces pareciera demasiado pronto.

A ver si una noche de estas me vuelves a poner ese CD, los nuevos están bien pero a veces me acuerdo de ése...

LOVESONG

Whenever I'm alone with you
You make me feel like I am home again
Whenever I'm alone with you
You make me feel like I am whole again
Whenever I'm alone with you
You make me feel like I am young again
Whenever I'm alone with you
You make me feel like I am fun again

However far away I will always love you
However long I stay I will always love you
Whatever words I say I will always love you
I will always love you


Whenever I'm alone with you
You make me feel like I am free again
Whenever I'm alone with you
You make me feel like I am clean again

However far away I will always love you
However long I stay I will always love you
Whatever words I say I will always love you
I will always love you


CANCIONDEAMOR

Cuando estoy a solas contigo
Me haces sentir como si estuviera en casa de nuevo
Cuando estoy a solas contigo
Me haces sentir como si estuviera entero de nuevo
Cuando estoy a solas contigo
Me haces sentir como si fuera joven de nuevo
Cuando estoy a solas contigo
Me haces sentir como si fuera divertido de nuevo

Por más lejos que esté, siempre te amaré
Por más que me quede, siempre te amaré
Da igual lo que diga, siempre te amaré
Siempre te amaré


Cuando estoy a solas contigo
Me haces sentir como si fuera libre de nuevo
Cuando estoy a solas contigo
Me haces sentir como si estuviera limpio de nuevo

Por más lejos que esté, siempre te amaré
Por más que me quede, siempre te amaré
Da igual lo que diga, siempre te amaré
Siempre te amaré


6 de agosto de 2007

A propósito de Bergman

Cuando conocí la muerte de Ingmar Bergman vinieron a mi memoria aquellas tardes de cine en los recién abiertos cines Renoir en Zaragoza. Durante un tiempo fueron los únicos cines en versión original hasta que acabaron plegándose al doblaje para poder sobrevivir en esa ciudad tan gris y provinciana donde me tocó en suerte nacer y vivir durante veinticuatro años. Pero en la época que yo recuerdo, entre su apertura en 1996 y mi partida en 1999, fueron ese refugio que tanto había anhelado. Estaban a un paso del campus, la primera sesión era mi favorita y de hecho lo ha seguido siendo desde entonces en cualquier cine. La conmovedora "Ponette" fue la primera película que vi en ellos, una de las cuatro con que los inauguraron, y luego siguieron otras muchas entre las cuales "Encuentros Privados", escrita por Bergman y dirigida por su fiel compañera en el cine y en la vida Liv Ullman, se destacó en especial por su impacto en mi todavía incipiente mirada cinematográfica. De "Encuentros privados" hasta la crepuscular e inconmensurable "Saraband" he crecido con todas y cada una de las películas de Bergman que he podido ver.

Cada vez que alguien como Ingmar Bergman muere, alguien que forma parte de nuestra memoria, de la construcción de nuestra sensibilidad, algo muere en nosotros. El tiempo pasa y vemos desaparecer a aquellos que componen el puzzle que nos contiene, que somos. Tuve una sensación -unida al recuerdo de aquellos cines Renoir, no los de ahora sino los que fueron cuando yo era un joven triste pero esperanzado- de desasosiego ante lo inexorable de la vida, esas piezas que se pierden para siempre, una tras otra hasta que del puzzle solo queda el hueco que un día ocupó. Como esos cines, como Bergman.

Soy un chico que escribe, que junto al hombre que ama comparte un proyecto cinematográfico que ya ha empezado a cobrar vida. De mi experiencia me nace una necesidad de expresarme que no puedo reprimir, y mi obsesión día tras día es mejorar mis formas de expresión, dominarlas, ser más hondo y preciso.

Bergman era un genio. Hay muy pocos, los demás solo podemos aprender de ellos. Sueño -dicen que soñar es gratis- que cuando mi puzzle quede vacío, cuando la última pieza desaparezca con el último latido, habré dejado alguna huella en este mundo para formar parte de otros puzzles, otras memorias.