Tenemos poderes.
Yo soy el arquero. Tú eres el mago. Él, claro está, es el acróbata.
Yo disparo –y recibo– flechas de amor. Tú coleccionas chisteras y trucos refinados. Él trata de mantener el equilibrio sobre un puente imposible de palabras.
Nuestro mundo no es infernal, aunque hay sombras.
Es virtual e intensamente real. Es un triángulo escaleno.
Desde abril de 2005, con cambios de nombre, con etapas de intensa publicación y otras de silencio que nunca ha sido definitivo. Pensamientos, música, cine, literatura... Un blog, lo que solían ser los blogs personales. Ante todo, un espacio de expresión.
3 de noviembre de 2005
2 de noviembre de 2005
Amor y muerte
Abato al animal de amor que soy.
Desde hoy no te aullaré en las madrugadas devorando la niebla bajo tu ventana.
Me alejaré sin un jirón de tu carne en mi boca. Sin una mirada sincera a este animal que te ama.
Tú me convertiste en bestia. Me amamantaste de tu propio pecho.
Me extingo. Seré ave migratoria.
Desde hoy no te aullaré en las madrugadas devorando la niebla bajo tu ventana.
Me alejaré sin un jirón de tu carne en mi boca. Sin una mirada sincera a este animal que te ama.
Tú me convertiste en bestia. Me amamantaste de tu propio pecho.
Me extingo. Seré ave migratoria.
Volver a ti
Isla... Mi isla.
¿Por qué será que siempre te encuentro?
Tal vez porque eres mi refugio de tristeza. Tal vez porque en ti el sol nunca quema.
Te necesito en la misma medida que te rechazo. Eres mi amante más previsible y fiel.
Eres mi territorio de fuga.
¿Por qué será que siempre te encuentro?
Tal vez porque eres mi refugio de tristeza. Tal vez porque en ti el sol nunca quema.
Te necesito en la misma medida que te rechazo. Eres mi amante más previsible y fiel.
Eres mi territorio de fuga.
Mediodía
Hoy subí a lo alto del acantilado.
El sol coqueteaba entre las nubes. Ahora sí, ahora no...
Me mecí entre recuerdos y fantasías. Como de costumbre.
Empezaron a caer algunas gotas al mediodía. Muy pronto, la tormenta.
No me fui. Necesitaba ser mar.
El sol coqueteaba entre las nubes. Ahora sí, ahora no...
Me mecí entre recuerdos y fantasías. Como de costumbre.
Empezaron a caer algunas gotas al mediodía. Muy pronto, la tormenta.
No me fui. Necesitaba ser mar.
Hoy
Amanece en la isla.
El sol emerge del mar. La playa recobra lentamente los colores que robó la noche.
Ayer es sólo un sueño. Tan real como lo que esconde el horizonte.
Abro mis ojos a la mañana y siento que hoy comienza todo. Me gusta.
El sol emerge del mar. La playa recobra lentamente los colores que robó la noche.
Ayer es sólo un sueño. Tan real como lo que esconde el horizonte.
Abro mis ojos a la mañana y siento que hoy comienza todo. Me gusta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)